Sutil Secuestro del Alma.

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El naufragio de una fe que se presentó como remedio a todos los males… y resultó ser todo lo contrario: aunque a algunos les funciona muy bien.

Esto es el colmo:

El ESTOCOLMO espiritual

El “ni tan” sutil secuestro de un Alma…

El Beso más perverso…

NOTA PRELIMINAR: A todos mis amigos y familiares cristianos: los quiero mucho…

Ella está allí… se quedó allí tratando de adaptarse, de buscar una respuesta, una aceptación, tratando de llenar su sed de Dios, pensando que esa era la Respuesta final: una Iglesia cristiana…

Tenía el defecto de fijarse demasiado en los líderes; y a pesar de la perversidad de estos últimos y su enfermedad (la de los líderes y el resto de la Agrupación): ella estaba ciega y era testaruda, y continuaba siguiendo a esa persona –Jesús-: aceptando los maltratos de la Secta y sus dirigentes (en varios grupos diferentes…). Víctima de su debilidad mental, la captaron en el momento más vulnerable de su historia personal… y era tan joven e inexperta ante estas serpientes astutas… que fue presa muy fácil de tantas cosas… simplemente: un alma secuestrada…

Pero no era tan estúpida, en el fondo muy inteligente, destacada y brillante en las cuestiones de la materia de la fe, que aprendió muy rápido. Que la envidia de algunos llegó un momento en que no se pudo contener… y comenzó a ver las cosas de otro modo, como era lógico: “Te vas a ir con el diablo, Padre de Mentira… por mentiroso…”: fueron casi las últimas palabras que le escuchó a ese enfermo que dirigía la agrupación… Además de las increíbles luchas de poder al interior de la agrupación, cómo se querían dominar unos con otros… comenzando por el liderazgo. Así fue que ella comenzó a reflexionar: “En este Grupo hay algo mal… muy mal… algo funciona muy mal…”. Cosa que se repitió en otros escenarios… muy similares…

Y así esa historia no es de un “ella”; es de un “yo” que soy -yo- el que escribe: Una historia que ha marcado mi corazón y mi Alma. Pero como nunca se debe subestimar hasta dónde puede llegar un Alma pequeña… que se vuelve alta… muy Alta: que me perdonen la falta de modestia, pero este YO es así…

Por lo tanto, nunca se debe creer que tanta impunidad será eterna en estos asuntos de patear ovejas perniquebradas, que llegan mutiladas en su alma, buscando ayuda, a los brazos de algo bueno en apariencia…

Todavía hay la promesa de una vida joven y bella que muchos quisieron destruir… desde la niñez: una persecución de diversas naturalezas… pero este punto de la etapa cristiana militante de mi vida fue el colmo de los Estocolmos…

Los sutiles secuestros espirituales de las Sectas se parecen tanto, en muchos sentidos, al Síndrome de Estocolmo…

Y así como en una suerte de “ni tan sutil” secuestro del Alma, donde solo había persecución: sin que yo fuera totalmente consciente: creyendo que era una gran culpa personal (que fue inducida de fuera) y con mucho miedo represado consideraba a mis captores como mis ayudadores: cuando era todo lo contrario. Hasta que comencé a reaccionar en contra de esta ironía. Esto sucedió en un nivel Micro: ¿Cómo será en el nivel Macro de la experiencia colectiva delante de Dios?

De hecho, Jesús de Nazaret me sigue acosando, no se rinde… no quiero pensar más en ese personaje… me hizo mucho daño, pero ya se irá debilitando, porque no estoy en su esfera de poder (en varios grupos que hice presencia: de los cuales me ausenté) … se acabó esa etapa de mi Vida… Ese emisario ya no tiene ni voz ni voto en mi vida. Dios: Mira cómo se comportaron sus impunes ministros y seguidores conmigo: mira cómo Jesús me trata, me persigue y me acosa en mi mente, es una enfermedad… Dios: La conversión a esa religión para algunos es una bendición y resolución de todos sus problemas. Para mí fue el principio de la pesadilla… que tú has transmutado en un panal de miel cuando decidí (con mucho dolor ante tantas agresiones gratuitas) desprenderme de ese Secuestro que quería, defendía y me gustaba… pero que no me hacía ningún bien: te doy gracias por haberme liberado del cristianismo… Dios…!

Y así cuando no vi “fruto apacible de justicia” en tanta gente… unos más, otros menos… Empecé a atar cabos… Y esa fue la escuelita de la maldad trascendental… de los demás: que tuve que sufrir. Lo que llaman la psicología de las Sectas… Unas enormes, otras más pequeñas… Vemos que las Inquisiciones y ensañamientos mutan en figuras y formas nuevas con los siglos… Dios: No lo permitas más en nadie: No dejes que ensucien tu Nombre…

Y a ella le digo: así te despides de tu víctima: con un beso… ¡cínica…!

El beso más perverso… ¿Verdad? JuanSinMiedo…

 

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Sindrome de Estocolmo es una reacción psicológica en la que la víctima de un secuestro o retención en contra de su voluntad, desarrolla una relación de complicidad y un fuerte vínculo afectivo1​ con su captor. Principalmente se debe a que malinterpretan la ausencia de violencia contra su persona como un acto de humanidad por parte del agresor.1​ Según datos de la Federal Bureau of Investigation (FBI), alrededor del 27 % de las víctimas de 4700 secuestros y asedios recogidos en su base de datos experimentan esta reacción.1​ Las víctimas que experimentan el síndrome muestran regularmente dos tipos de reacción ante la situación: por una parte, tienen sentimientos positivos hacia sus secuestradores; mientras que, por otra parte, muestran miedo e ira contra las autoridades policiales o quienes se encuentren en contra de sus captores. A la vez, los propios secuestradores muestran sentimientos positivos hacia los rehenes.1​

Fuente: Wikipedia…

 

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Conclusión: Los sutiles secuestros espirituales de las Sectas se parecen tanto, en muchos sentidos, al Síndrome de Estocolmo… Qué triste y desagradable es escribir de todo esto: es como revivirlo: Hashem, Tu que cambias las cosas malas en buenas: Ayúdame a enterrar “viva” esta etapa de mi vida y los traumas que ha dejado: bórralos de mi mente… para siempre. Y vivir solo para ti: Amén…

Líbrame de los enemigos ocultos…

Y del miedo a la promesa de Jesús de un Infierno eterno,

punta de lanza de esa creencia…